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  • Dengue y Los Mismos De Siempre

    Según datos de la organización panamericana de salud (OPS) A la semana epidemiológica (SE) 21 del 2025, la Región de las Américas reportaba un total de 3,035,646 casos sospechosos de dengue (incidencia acumulada de 299 casos por 100,000 hab.). aunque esta cifra representa una disminución de 70% con respecto al 2024 tan solo es el 12% menos que el promedio de los últimos 5 años.

    https://www.paho.org/es/documentos/situacion-epidemiologica-dengue-americas-semana-epidemiologica-21-2025: Dengue y Los Mismos De Siempre

    Las tendencias de principios de año y las proyecciones indican que los siguientes países están entre los más impactados, continuando la tendencia de años anteriores:

    Brasil: Que con más de 212 millones de habitantes se mantiene como el país con el mayor número de casos de dengue en la región, con más de 2.7 millones de casos sospechosos reportados y un número significativo de fallecimientos.

    Aun y cuando en Brasil, se están utilizando diversas tecnologías para combatir el dengue, incluyendo el método Wolbachia, la producción de vacunas y la liberación de mosquitos modificados genéticamente. El método Wolbachia, se ha implementado en varias ciudades utilizando la bacteria Wolbachia en mosquitos Aedes aegypti para reducir la transmisión del virus. Además, Brasil ha desarrollado su propia vacuna contra el dengue, Butantan-DV, y está trabajando con sistemas de inteligencia de datos y sistemas de trampas y otras tecnologías para mapear focos de mosquitos y optimizar las estrategias de control. 

    Argentina: Ha reportado un aumento drástico en los casos de dengue con más de 16,000 reportes aunque muy por debajo del brote que experimentaron en el año 2024 donde la población se vio severamente afectada. A pesar, que también han implementado varias tecnologías como la Red Nacional de Vigilancia Entomológica, creada en agosto del año pasado, donde según se informó se instalaron más de 625 sensores en distintos puntos del país para monitorear la presencia y desarrollo de huevos del mosquito vector del dengue. Dichos sensores fueron distribuidos en diferentes puntos en 24 localidades en 12 jurisdicciones: Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Buenos Aires, Misiones, Formosa, Salta, Chaco, Jujuy, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut y San Juan. También se puso en marcha la iniciativa de la Universidad Nacional de San Martin (UNSAM), en colaboración con biólogos, epidemiólogos y funcionarios de la provincia de Buenos Aires.

    Este es un modelo que utiliza IA Bayesiana, un enfoque matemático que permite predecir la aparición de brotes basándose en múltiples variables, como:

    • Registros hospitalarios de pacientes con síntomas.
    • Condiciones climáticas y factores ambientales.
    • Llamadas al servicio de emergencia.
    • Mapeo de áreas con mayor riesgo de proliferación del mosquito Aedes aegypti.

    Según los desarrolladores el modelo utiliza una distribución de Poisson, una técnica matemática que describe la probabilidad de ocurrencia de eventos en un período determinado. De este modo, el sistema puede determinar dónde emergen nuevos brotes y cómo evolucionan, permitiendo a las autoridades intervenir de manera inmediata en las zonas críticas. Si bien el sistema no puede conocer la cantidad exacta de mosquitos infectados, genera una distribución de probabilidad, lo que permite focalizar los esfuerzos en los puntos de mayor riesgo y anticipar escenarios futuros con acciones de prevención más efectivas

    Perú:  Quien este año reportaba más de 34,000 casos según datos del boletín semana 21, puso en marcha el 2024 una aplicación móvil capacitando a más de 2,000 supervisores e inspectores de salud pertenecientes a nueve regiones del país recibieron capacitación en el uso del aplicativo móvil “Dengue App”, que como fin sistematizar en tiempo real los datos de las actividades de vigilancia, control larvario y sensibilización a la población.

    A pesar de todas las tecnologías implementadas, la región sur parece no obtener datos positivos como lo muestra la siguiente imagen

    Otros países como Ecuador y Paraguay que también reportan una cantidad importante de casos como lo muestra la imagen anterior.

    Colombia: con más de 73,000 casos figura entre los más afectados de la región sur, pero está muy por debajo de los más de 250,000 casos del año anterior Colombia, como otros países también ha implementado desde hace un par de años el proyecto WOLBACHIA y por los casos reportados el programa parece no tener el éxito esperado, tal como ocurre en los otros países donde el programa WOLBACHIA también está presente como México y Honduras este último implemento el programa a finales del 2023 y lo mantuvo todo el 2024, este país también experimento el brote más grande en la historia del país con más de 200,000 casos sospechosos.

    Según los especialistas todos los países de la región enfrentan una serie de desafíos que dificultan el control de los arbovirus entre los que se pueden mencionar los siguientes:

    Vigilancia y diagnóstico deficientes: La ampliación de la vigilancia y el diagnóstico en algunas áreas aún es insuficiente, lo que incide en la identificación temprana de brotes y la implementación de respuestas efectivas.

    Urbanización descontrolada y saneamiento precario: El crecimiento urbano no planificado, la densidad demográfica y la falta de infraestructura de saneamiento.

    Factores socioeconómicos: La exclusión social y, en algunos casos, la violencia, se vuelve un obstáculo en la eficacia de los servicios de control de vectores y de la vigilancia epidemiológica, haciendo difícil el acceso a las comunidades afectadas.

    Cambio climático: Las olas de calor intensas y las alteraciones en los patrones de lluvia (como el fenómeno El Niño), contribuyen a la expansión geográfica de los arbovirus y al aumento de las poblaciones de mosquitos.

    Movilidad humana: La crisis migratoria y el aumento de la movilidad de las personas a través de regiones endémicas y no endémicas facilitan la propagación de vectores infectados e individuos virémicos.

    En resumen, a pesar de que varios países han implementado algunas tecnologías nada parece cambiar, lo que indica que su implementación no han sido una solución, pues el impacto no ha sido evidente, parece que las autoridades de estos países en el afán de resolver o mitigar estas epidemias implementan cualquier solución que se les presenta. Sin tener los conocimientos o sin contar con el personal con la experiencia necesaria para revisar antes y decidir si son una solución viable.

    Por otro lado tampoco las instituciones regionales presentan soluciones reales que se acoplen a las necesidades de los sistemas de salud y que no sean soluciones importadas traídas de otros países que viven epidemias iguales o peores y que nunca han tenido resultados positivos, es necesario que los países actualicen sus programas de vigilancia pero con información fresca y actualizada, una recomendación podría ser buscar internamente en sus países o regiones, si hay individuos o  empresas que estén buscando soluciones, desarrollando sistemas o que ya cuenten con herramientas tecnologías especializadas en vigilancia epidemiológica.

    Con el panorama actual el futuro es incierto para nuestro continente y seguirá experimentando brotes cada vez más fuertes extendiéndose a regiones vírgenes hasta el momento producto del cambio climático, hasta que al final explote una epidemia que será global y ocasionara la muerte de millones de personas. Tal como ya lo advirtió años atrás la organización mundial de la salud (OMS) que la próxima pandemia podría ser causada por un vector y el Aedes aegipty y el dengue encabezan la lista.

  • Dengue en América Latina: Alerta máxima para Reforzar la Vigilancia Epidemiológica

    La pandemia de COVID-19 desnudó la fragilidad de los sistemas de salud de los países del primer mundo, evidenciando la falta de protocolos y estrategias efectivas frente a eventos epidemiológicos. Sin embargo, esta no era la primera vez que se expusieron las debilidades en la atención sanitaria; el dengue se había estado convirtiendo en un desafío creciente en América Latina durante los últimos 20 años, mostrando una incapacidad alarmante para mitigar su impacto.

    Durante el brote de dengue en 2019, América Latina alcanzó niveles máximos de contagio, en Honduras superaron los 130,000 casos, con más de 180 muertes. El año 2024 no es nada favorable para nuestro país ya que supera los 115,000  casos y 141 personas han perdido la vida. Esta situación no solo incapacita a los sistemas de salud, sino que también genera un impacto económico devastador en la región. Sin embargo, el contexto de la prevención y control del dengue en la región ha sido, en su mayoría, reactivo y poco innovador.

    Avanzando al presente, el año 2024 ha traído consigo un desolador incremento en la incidencia de dengue en América, con más de 11 millones 321,000 casos sospechosos5, 994,904 casos confirmados (53%)  14,977 casos de dengue grave (0.1%)  6,290 muertes  0.056% letalidad datos reportados a la semana 31 por la OPS, la situación es claramente preocupante. La letalidad reportada del 0.056% puede parecer baja, pero en contextos donde hay decenas de miles de casos, esto se traduce en un alto número de vidas perdidas.

    El ciclo de brotes de dengue se ha intensificado, y para añadir a la crisis, el Aedes aegypti, el mosquito responsable de la transmisión, ha demostrado una capacidad impresionante de adaptación, exacerbada por el cambio climático. La combinación de condiciones climáticas favorables y una vigilancia epidemiológica deficiente ha creado un entorno en el que el dengue puede prosperar sin obstáculos. Las intervenciones de control tardías, la implementación del proyecto Wolbachia en algunos países incluyendo a honduras y  hasta el uso de peces Gambusia para control biológico, así como otros métodos de control fugaces han fracasado en proporcionar soluciones sostenibles a largo plazo.

    Los informes sobre la capacidad de reproducción y la eficiencia del Aedes aegypti destacan la urgencia de una revalorización de las estrategias de salud pública. Es evidente que la implementación de fumigaciones y otras tácticas tradicionales resulta insuficiente ante un enemigo adaptativo y resiliente. La falta de una respuesta coordinada y adecuada de las instituciones de salud en la región refleja no solo una falta de visión, sino una inacción deliberada que perpetúa un ciclo vicioso de crisis sanitaria.

    La ineficacia de la colaboración internacional y la escasez de soluciones efectivas para combatir el dengue reitera un patrón de desinterés y descoordinación entre los gobiernos y organismos internacionales. Es esencial que se inviertan recursos en investigación, educación y en el fortalecimiento de los sistemas de salud pública que puedan no solo responder ante brotes, sino prevenirlos efectivamente.

    En resumen, la situación es cada vez más insostenible. La historia nos ha enseñado que ignorar los brotes epidemiológicos tiene consecuencias devastadoras, y la falta de preparación exacerbada por la temporada de mosquitos que continuara durante los últimos meses del año. Solo indica que el próximo brote puede ser aún más severo, como ya fue anticipado por la OMS que la próxima pandemia podría tener su origen en los mosquitos. Es imperativo que América Latina tome conciencia, acumule lecciones y adopte estrategias innovadoras con urgencia, abriendo espacios al desarrollo de tecnologías locales. Cada día que pasa sin un cambio real en la política y la práctica epidemiológica es un día más cerca de enfrentar una crisis aún mayor. La salud pública no puede seguir siendo un campo de reacción; necesita volverse un terreno proactivo, robusto y resiliente ante los desafíos que se presentan.

  • Los sistemas de vigilancia y los programas de control de vectores en América

    Estas dos áreas deberían de estar estrechamente ligadas en la mayor parte de los sistemas de salud en América latina pero todo indica que no es así, existe un vacío la falta de coordinación ha logrado incidir en  la toma de decisiones favoreciendo con enormes  ventajas al vector,  estas dos áreas deberían de integrarse en una sola unidad que pueda garantizar los flujos de información previniendo la duplicidad de funciones y dinamizando la toma de decisiones, en actualidad estas unidades generan mucha información repetitiva con formularios y controles que redundan en los mismos temas dejando vacíos que pudieran llenarse con  información actualizada y relevante, parte de este problema se presenta porque se delegan funciones a personal sin experiencia o sin la experiencia necesaria para generar estas herramientas de control y que sean  funcionales, todo lo anterior ha causado fatiga en la población ya que en las diversas actividades (intervención con BTI, jornadas de vacunación, brigadas médicas entre otras) que realiza el personal de salud en las comunidades requieren la misma información una y otra vez provocando que las unidades de vigilancia en actualidad  se hayan vuelto recolectoras y almacenes de esta información ante la falta del personal capacitado para procesar los datos y generar los análisis necesarios que apoyen las actividades de  las unidades de prevención y control vectorial a nivel nacional y local.

    Un cambio importante que deben implementar los sistemas de salud en los países afectados por las arbovirosis es depender menos de los organismos externos, en el sentido de no estar atenidos esperando que  nos vengan a solucionar nuestros problemas, tenemos la suficiente capacidad para buscar soluciones a los interno  pero esto solo se puede lograr si abrimos los espacios y actualizamos al personal que labora en estas áreas y dejamos de estar maquillando estos problemas,  existen muchas instituciones en nuestro país y en el continente que por años  han trabajado en prevenir y controlar las arbovirosis supuestamente en apoyo y  en beneficio de la población y los resultados todavía los estamos esperando,  ya que lo único que han hecho es beneficiarse a costillas de nuestras necesidades absorbiendo la mayor parte de los fondos que son destinados para solventar estos problemas, suena fuerte pero necesitamos reflexionar sobre estos temas ya que es sumamente importante y determinante para el futuro de nuestros  países ya que a medida transcurren los años los efectos del cambio climático son más fuertes y en un tiempo no tan lejano  podría generar una pandemia a nivel mundial según afirmaciones de la organización mundial de salud y traería consigo efectos letales para la vida de muchas personas. Debemos de afrontar la dura realidad que hasta el dia de hoy la mayor parte de los esfuerzos por encontrar soluciones a problemas como la Malaria, el Dengue, el Zika y el Chikungunya ha fracasado globalmente, por eso nosotros en   arbotecnologias.com   nos hemos esforzado en desarrollar soluciones para enfrentar a las arbovirosis readecuando y desarrollando algunas herramientas tecnológicas para fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica.

  • Honduras y el dengue 2010-2021  

    En los últimos 20 años las arbovirosis y en particular el virus del dengue afecto a la población hondureña con 537,631 casos según datos de la Organización Panamericana de la salud,  sin lugar a dudas una cifra alarmante para un país tan pobre como nosotros, del total de estos casos  365,360 se reportaron en la última década representando un 68%, estamos entre los países más afectados en el continente americano, reportando en el año 2019 históricamente el brote más grande con   112,708 casos,  a pesar de los esfuerzos de las instituciones por frenar el virus este se extendió por todo el país ocasionando la muerte de  más de 180 personas, si observamos la siguiente grafica veremos  que en los años 2013, 2014 Y 2015 se reportaron 126,788 casos un 34.7% de los casos de la última década, prácticamente una epidemia continua  durante 3 años representando un gasto enorme para el gobierno sin resultados positivos.

    grafico dengue honduras

    En los últimos 20 años poco han cambiado las estrategias a pesar del  desarrollo evolutivo  del zancudo para ambientarse y reproducirse aun con los cambios climáticos y con nuestra ayuda pues le hemos brindado  muchas ventajas hasta hora, un abastecimiento de agua permanente, el crecimiento demográfico  descontrolado, sumado a la apatía de población para  adoptar medidas de prevención y control en sus hogares.

    Mientras el zancudo ha evolucionado,  los sistemas de salud han permanecido casi estáticos, la falta de capacitación del personal y la escasa presencia de tecnología en estos programas hace imposible  el control del vector, debemos de tomar medidas a lo interno y como país implementar algunos cambios sin esperar soluciones del exterior, replanteando las estrategias, invirtiendo en el capacitación del personal, desarrollando nuevas herramientas de control, prevención y readecuando algunas tecnologías que permitan nivelar la lucha contra el zancudo,  

    podemos ver en la siguiente imagen que  en la región centroamericana Nicaragua ocupa el primer lugar en los últimos 5 años en casos de dengue reportados con 400,325 casos  de los cuales  1,302 son dengues graves un 32% del total de casos, mientras  Honduras ocupa el segundo lugar reportando  190,235 o sea 210,090 casos menos  que Nicaragua, pero con  23,572 casos graves un 12% o sea  18 veces más casos graves  que Nicaragua  un porcentaje altísimo que represento  la muerte de muchos compatriotas y un gran problema para la atención hospitalaria en nuestro país,  uno de los más pobres en América.

    dengue centro américa

    Si bien a nivel centroamericano ocupamos el segundo lugar a nivel mundial también estamos en los primeros lugares ocupando el número 10 entre los más afectados por el dengue en el mundo,    como podemos observar en la siguiente imagen por detrás de gigantes como Brasil, México y la india que nos sobrepasan por mucho en el número de habitantes si observamos en el año  2019  tuvimos  11 fallecimientos menos que México.

    dengue en el mundo

    Estamos a las puertas de otra pandemia y según la Organización Mundial de la Salud esta podría ser generada por los mosquitos capaces  de transmitir varios de estos virus entre ellos la malaria que afecta a una cantidad enorme de la población principalmente en el continente africano llegando a causar la muerte de miles de personas,  muchos de estos son niños de corta edad, otros de estos virus son el dengue, el Zika el Chikungunya todos ellos circulan en nuestro territorio.

    Los gobiernos deben de recapacitar no existen tecnologías que logren predecir brotes con anticipación por más que se publique en internet que en este o en aquel país alguien invento un sistema capaz de realizar dicha tarea es prácticamente imposible en la actualidad,  entre muchas de estas tecnologías se mencionan la energía nuclear, tecnología geoespacial con satélites, aplicaciones móviles por centenares y mosquitos modificados genéticamente, todas redundan en lo mismo, llegando a la conclusión que si estas tecnologías fueran tan eficaces como dicen en muchos países ya deberían de tener controladas las arbovirosis y sería un problema menor para ellos.

    Por estas razones en arbotecnologias.com estamos proponiendo soluciones para ayudar a las organizaciones que trabajan en la lucha contra estos virus y sus vectores, proporcionando capacitación con información actualizada sobre el comportamiento del vector, poniendo a su disposición herramientas tecnológicas adecuadas  en prevención y control de estos virus y herramientas de análisis de datos readecuando herramientas existentes en este campo.

  • El dengue en Honduras y la falta de tecnología

    Honduras uno de los países de América Latina mas afectados en la ultima década por el dengue y otras arbovirosis ha enfrentado estos virus sin hacer uso de la tecnología, igual que la mayoría de países del continente, dándole todas las ventajas al mosquito Aedes aegytis, haciendo que esta lucha sea desigual, mientras el mosquito con el paso del tiempo ha desarrollado un verdadero arsenal químico y biológico, por otro lado las instituciones y las personas encargadas de vigilar, prevenir y controlar estas patologías no se actualizan y siguen utilizando las mismas estrategias como la aplicación de BTI (químicos para controlar la reproducción) en los depósitos que son criaderos de mosquitos como pilas y barriles o implementado fumigaciones masivas en las comunidades y zonas afectadas que solo son parte de la solución sin obtener grandes resultados hasta ahora, cada año se producen nuevos brotes en diferentes países que impactan en su población generalmente la de menos recursos económicos, sin poder implementar una verdadera vigilancia epidemiológica que nos permita identificar estos brotes de manera temprana y poder intervenir en el menor tiempo posible estas zonas, lo anterior solo se puede hacer si incorporamos la tecnología a nuestras actividades y así podremos emparejar un poco la balanza a nuestro favor y podremos generar un mayor impacto en la salud y en la vida de la población y mantener nuestras áreas de influencia mejor controladas optimizando los recursos disponibles lo que representaría un ahorro en los insumos a la vez cuidar el medio ambiente.

    Cuando hablamos de tecnología no nos referimos programas de software sofisticados y tampoco a grandes inversiones en equipo y mucho menos en implementar estrategias importadas de otros países en peores condiciones que el nuestro, que no aportan soluciones a nuestro problema y la mayoría de la veces resultan demasiado caros para nuestros presupuestos, sin contar con el mantenimiento y su actualización, por el contrario hablamos de herramientas tecnológicas desarrolladas para nuestras necesidades, por empresas o personas innovadoras de nuestros países, que permita que nuestros colaboradores puedan usarlas para sistematizar sus tareas y que sirvan para recolectar la información necesaria para incrementar los conocimientos técnicos y poder generar los análisis sobre el comportamiento de los vectores y como enfrentar estas epidemias que permitan con el paso del tiempo ejercer mejores controles en nuestras zonas de riesgo y en la población vulnerable a estos virus.

    Creemos que es el momento de generar este cambio y abrirnos a la tecnología, es tiempo de invertir y capacitar a nuestros colaboradores en nuevas estrategias que les permita alcanzar un mejor nivel mediante el uso de estas herramientas tecnológicas, le hemos dado demasiadas ventajas a estos vectores, los gobiernos tienen que invertir en esta área, solo así podremos estar mejor preparados en el futuro para enfrentar las epidemias, de lo contrario seguiremos viendo como nuestras poblaciones son cada vez mas afectadas y las empresas ven mermadas sus actividades económicas por la ausencia de sus colaboradores, mientras los gobierno afrontan el gasto enorme que genera brindarle atención oportuna y de calidad a la población, hagamos la diferencia incorporemos la tecnología a su institución, permítanos mostrarle lo que podemos hacer por ustedes y vera los resultados a corto plazo, solo así enfrentaremos al vector que transmite el dengue, el zika, el chikungunya y otras patologías sin ofrecerles mas ventajas.

  • Las arbovirosis en América

    mosquito, female, aedes albopictus

    Las arbovirosis en américa se han incrementado con el paso de los años, entre el año 2019 y 2020 se dio el brote de dengue mas grande en los últimos 20 años afectando enormemente a países como Brasil, México, Colombia, Nicaragua, Honduras y gran parte de América con más de 3 millones de casos y 1500 muertes, la región de centroamericana una zona endémica por su ubicación geográfica, donde países como Costa Rica uno de los países mas estables social y económicamente también fue afectado, pero Nicaragua y honduras fueron los mas golpeados por este brote, especialmente las áreas mas pobres en donde la población no cuenta con los servicios básicos como el agua, con problemas de hacinamiento, sumada a la baja educación hacen que las condiciones sean propicias para que estos virus exploten en grandes epidemias afectando la salud de niños y adultos que inundan los establecimientos de salud buscado atención medica y causando la muerte de muchas personas, también afecta las economías de estos países por lo que es necesario que los gobiernos aborden esta problemática con otra visión y que incorporen la tecnología a esta lucha, pero que sean herramientas tecnológicas adecuadas a nuestras necesidades y que en verdad generen un impacto y logren disminuir la incidencia de las arbovirosis, hemos hecho una pequeña investigación y comprobado la escases de estas tecnologías en la región americana y en el mundo que sumada a la falta de actualización y capacitación del recurso humano y de una vigilancia epidemiológica que no evoluciona que sigue utilizando estrategias desactualizadas ya obsoletas, contribuyendo así a que cada día a que se vuelva mas difícil enfrentar estos virus y a sus vectores, que con el paso del tiempo ellos si han evolucionado convirtiéndose en verdaderas amenazas para la salud de nuestra población, debemos de entender que solo con la implementación de vigilancias efectivas con el apoyo de herramientas tecnológicas y sumando nuevas estrategias en prevención y control podremos nivelar el campo de batalla contra los mosquitos que propagan los virus del dengue, zika, chigungunya, la malaria y otras arbovirosis.