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  • La OMS lanza la ‘iniciativa mundial sobre arbovirus’ para prevenir futuras pandemias

    El 31 de marzo del año 2022 la  Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzo la ‘Iniciativa Mundial sobre Arbovirus’ para hacer frente a los arbovirus emergentes y reemergentes con potencial epidémico y pandémico, enfocándose en la vigilancia del riesgo, la prevención de pandemias, la detección y la respuesta, y la creación de una coalición de socios, con esta iniciativa la OMS reconoce que se deben de replantear las estrategias de los países afectados por estas patologías, este programa representa un esfuerzo de colaboración entre el Programa Mundial de Emergencias Sanitarias, el Departamento de Control de Enfermedades Tropicales desatendidas y el departamento de control de vacunas y productos biológicos

    La Iniciativa Mundial contra los Arbovirus tiene definidos seis pilares:

    1) Monitorear el riesgo y anticiparlo,

    2) Reducir el riesgo de epidemias locales,

    3) Fortalecer el control de vectores,

    4) Prevenir y prepararse para las pandemias,

    5) Mejorar la innovación y los nuevos enfoques y

    6) Construir una coalición de socios. 


    Según la OMS se trata de una iniciativa integrada que creará una coalición de socios clave para reforzar la coordinación, la comunicación, la creación de capacidades, la investigación, la preparación y la respuesta necesarias para mitigar el creciente riesgo de epidemias reconociendo la incapacidad de los gobiernos para enfrentar estos retos. cabe mencionar que durante la pandemia de la covid 19 el mismo organismo mundial y los sistemas de salud a nivel mundial fueron sobrepasados ampliamente y desnudo la incapacidad global de reaccionar ante dichos eventos.

    1.- Monitorear el riesgo y anticiparlo

    El primer punto resalta la importancia de observar cuándo y dónde se necesitan acciones para poder prever las señales de una posible pandemia. En teoría todo está bien, pero en la práctica estamos consciente que los sistemas de salud en América latina y el mundo no cuentan con herramientas y menos con sistemas especializados para detectar este comportamiento.

    2) Reducir el riesgo de epidemias locales,

    Este punto consiste en reducir los riesgos a través de la detección temprana, la investigación y la respuesta a los brotes, incluyendo la vacunación rápida en zonas de riesgo, hay que recalcar lo anterior,  los sistemas de salud no cuentan con la tecnología para la recolección de datos y análisis de la información mucho menos de alertas tempranas para responder a los contagios ya que en su mayoría son registros manuales y la vacunación no es una solución para controlar brotes.


    3) Fortalecer el control de vectores

    El tercer punto resume la importancia de controlar las poblaciones de mosquitos aumentando la vigilancia en el medioambiente para reducir su difusión. Hay que decir que las actividades de prevención y control han sido abandonadas por décadas utilizando estrategias que se realizan sin apoyo de tecnologías y falta de capacitación con información actualizada sobre el comportamiento del vector. 

    4) Prevenir y prepararse para las pandemias:

    La cuarta indicación insiste en la necesidad de prepararse para las pandemias que podrían surgir en un futuro no muy lejano, que requiere de una coordinación global. Este punto es confuso ya que como mencionamos anteriormente la COVID-19 dejo en evidencia la fragilidad de los sistemas sanitarios mundiales así que esta será una tarea titánica, sin inversión seremos incapaces de enfrentar cualquier pandemia.

    5) Mejorar la innovación y los nuevos enfoques:

    La quinta, insta a acelerar la investigación, el desarrollo y el acceso a las vacunas, tratamientos, diagnóstico y el control sostenible de los mosquitos. La investigación debe de ser global y no enfocada y centrada solo en tecnologías seleccionadas y debe de abrirse a otros frentes. En cuanto a las vacunas avanza lentamente y no parece dar los resultados esperados, en cuanto al control sostenible de los mosquitos es debatible, recordando que en dos décadas hemos sido incapaces de contener la amenaza de los arbovirus y menos su propagación en nuestra región.

    6) Construir una coalición de socios:

    El sexto punto llama a reforzar las alianzas con países y organizaciones y otros actores para alentar el compromiso con esta iniciativa, impulsando el objetivo de crear comunidades más seguras y justas para todos, evitando futuras pandemias de arbovirus.

    Sobre este punto las experiencias no han sido satisfactorias ya que a nivel de Latinoamérica se han implementado muchos programas, todos aseguraban ser la solución al problema de los arbovirus y al final del día ninguno cumplió el objetivo. Debemos de tener mucho cuidado al elegir estas alianzas y las estrategias propuestas. Estudiando primero sin son una solución para las necesidades de nuestra región o simplemente programas estériles que solo vienen a consumir los escasos recursos que tenemos.

    Esta estrategia parece muy ambiciosa y alejada de la realidad de muchos de los sistemas de salud de la región, que son muy débiles, faltos de inversión y de la infraestructura necesaria. La falta de capacitación del personal es fundamental, debiendo capacitarlos sobre el uso de herramientas tecnológicas. Ya que son el principal soporte para la implementación de la estrategia planteada por la OMS,  

    A continuación, compartimos el siguiente comentario:

    El director ejecutivo del Programa de Emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Michael Ryan, cito en su momento que «dar una respuesta efectiva significa ser rápido y ágil», tal y como se ha visto durante la pandemia de Covid-19. «La pandemia y las emergencias de salud pública siguen humillándonos. Como sociedad, somos susceptibles a muchas amenazas a enfermedades infecciosas»,

    Recordando que áfrica y américa siguen luchando contra brotes mortales de fiebre amarilla “es necesario reevaluar las herramientas y ver cómo se pueden utilizar para garantizar una respuesta eficiente” recordando que estos virus afectan a las poblaciones poco equipadas.

  • Dengue y Los Mismos De Siempre

    Según datos de la organización panamericana de salud (OPS) A la semana epidemiológica (SE) 21 del 2025, la Región de las Américas reportaba un total de 3,035,646 casos sospechosos de dengue (incidencia acumulada de 299 casos por 100,000 hab.). aunque esta cifra representa una disminución de 70% con respecto al 2024 tan solo es el 12% menos que el promedio de los últimos 5 años.

    https://www.paho.org/es/documentos/situacion-epidemiologica-dengue-americas-semana-epidemiologica-21-2025: Dengue y Los Mismos De Siempre

    Las tendencias de principios de año y las proyecciones indican que los siguientes países están entre los más impactados, continuando la tendencia de años anteriores:

    Brasil: Que con más de 212 millones de habitantes se mantiene como el país con el mayor número de casos de dengue en la región, con más de 2.7 millones de casos sospechosos reportados y un número significativo de fallecimientos.

    Aun y cuando en Brasil, se están utilizando diversas tecnologías para combatir el dengue, incluyendo el método Wolbachia, la producción de vacunas y la liberación de mosquitos modificados genéticamente. El método Wolbachia, se ha implementado en varias ciudades utilizando la bacteria Wolbachia en mosquitos Aedes aegypti para reducir la transmisión del virus. Además, Brasil ha desarrollado su propia vacuna contra el dengue, Butantan-DV, y está trabajando con sistemas de inteligencia de datos y sistemas de trampas y otras tecnologías para mapear focos de mosquitos y optimizar las estrategias de control. 

    Argentina: Ha reportado un aumento drástico en los casos de dengue con más de 16,000 reportes aunque muy por debajo del brote que experimentaron en el año 2024 donde la población se vio severamente afectada. A pesar, que también han implementado varias tecnologías como la Red Nacional de Vigilancia Entomológica, creada en agosto del año pasado, donde según se informó se instalaron más de 625 sensores en distintos puntos del país para monitorear la presencia y desarrollo de huevos del mosquito vector del dengue. Dichos sensores fueron distribuidos en diferentes puntos en 24 localidades en 12 jurisdicciones: Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Buenos Aires, Misiones, Formosa, Salta, Chaco, Jujuy, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut y San Juan. También se puso en marcha la iniciativa de la Universidad Nacional de San Martin (UNSAM), en colaboración con biólogos, epidemiólogos y funcionarios de la provincia de Buenos Aires.

    Este es un modelo que utiliza IA Bayesiana, un enfoque matemático que permite predecir la aparición de brotes basándose en múltiples variables, como:

    • Registros hospitalarios de pacientes con síntomas.
    • Condiciones climáticas y factores ambientales.
    • Llamadas al servicio de emergencia.
    • Mapeo de áreas con mayor riesgo de proliferación del mosquito Aedes aegypti.

    Según los desarrolladores el modelo utiliza una distribución de Poisson, una técnica matemática que describe la probabilidad de ocurrencia de eventos en un período determinado. De este modo, el sistema puede determinar dónde emergen nuevos brotes y cómo evolucionan, permitiendo a las autoridades intervenir de manera inmediata en las zonas críticas. Si bien el sistema no puede conocer la cantidad exacta de mosquitos infectados, genera una distribución de probabilidad, lo que permite focalizar los esfuerzos en los puntos de mayor riesgo y anticipar escenarios futuros con acciones de prevención más efectivas

    Perú:  Quien este año reportaba más de 34,000 casos según datos del boletín semana 21, puso en marcha el 2024 una aplicación móvil capacitando a más de 2,000 supervisores e inspectores de salud pertenecientes a nueve regiones del país recibieron capacitación en el uso del aplicativo móvil “Dengue App”, que como fin sistematizar en tiempo real los datos de las actividades de vigilancia, control larvario y sensibilización a la población.

    A pesar de todas las tecnologías implementadas, la región sur parece no obtener datos positivos como lo muestra la siguiente imagen

    Otros países como Ecuador y Paraguay que también reportan una cantidad importante de casos como lo muestra la imagen anterior.

    Colombia: con más de 73,000 casos figura entre los más afectados de la región sur, pero está muy por debajo de los más de 250,000 casos del año anterior Colombia, como otros países también ha implementado desde hace un par de años el proyecto WOLBACHIA y por los casos reportados el programa parece no tener el éxito esperado, tal como ocurre en los otros países donde el programa WOLBACHIA también está presente como México y Honduras este último implemento el programa a finales del 2023 y lo mantuvo todo el 2024, este país también experimento el brote más grande en la historia del país con más de 200,000 casos sospechosos.

    Según los especialistas todos los países de la región enfrentan una serie de desafíos que dificultan el control de los arbovirus entre los que se pueden mencionar los siguientes:

    Vigilancia y diagnóstico deficientes: La ampliación de la vigilancia y el diagnóstico en algunas áreas aún es insuficiente, lo que incide en la identificación temprana de brotes y la implementación de respuestas efectivas.

    Urbanización descontrolada y saneamiento precario: El crecimiento urbano no planificado, la densidad demográfica y la falta de infraestructura de saneamiento.

    Factores socioeconómicos: La exclusión social y, en algunos casos, la violencia, se vuelve un obstáculo en la eficacia de los servicios de control de vectores y de la vigilancia epidemiológica, haciendo difícil el acceso a las comunidades afectadas.

    Cambio climático: Las olas de calor intensas y las alteraciones en los patrones de lluvia (como el fenómeno El Niño), contribuyen a la expansión geográfica de los arbovirus y al aumento de las poblaciones de mosquitos.

    Movilidad humana: La crisis migratoria y el aumento de la movilidad de las personas a través de regiones endémicas y no endémicas facilitan la propagación de vectores infectados e individuos virémicos.

    En resumen, a pesar de que varios países han implementado algunas tecnologías nada parece cambiar, lo que indica que su implementación no han sido una solución, pues el impacto no ha sido evidente, parece que las autoridades de estos países en el afán de resolver o mitigar estas epidemias implementan cualquier solución que se les presenta. Sin tener los conocimientos o sin contar con el personal con la experiencia necesaria para revisar antes y decidir si son una solución viable.

    Por otro lado tampoco las instituciones regionales presentan soluciones reales que se acoplen a las necesidades de los sistemas de salud y que no sean soluciones importadas traídas de otros países que viven epidemias iguales o peores y que nunca han tenido resultados positivos, es necesario que los países actualicen sus programas de vigilancia pero con información fresca y actualizada, una recomendación podría ser buscar internamente en sus países o regiones, si hay individuos o  empresas que estén buscando soluciones, desarrollando sistemas o que ya cuenten con herramientas tecnologías especializadas en vigilancia epidemiológica.

    Con el panorama actual el futuro es incierto para nuestro continente y seguirá experimentando brotes cada vez más fuertes extendiéndose a regiones vírgenes hasta el momento producto del cambio climático, hasta que al final explote una epidemia que será global y ocasionara la muerte de millones de personas. Tal como ya lo advirtió años atrás la organización mundial de la salud (OMS) que la próxima pandemia podría ser causada por un vector y el Aedes aegipty y el dengue encabezan la lista.

  • El dengue sin control en América mientras la OPS llama a priorizar y fortalecer la vigilancia  

    Mientras el dengue avanza sin control en América y otras regiones del planeta. La organización panamericana de salud (OPS) hizo un llamado recientemente a todos sus miembros a extremar medidas de prevención y control.

    La OPS llamo a priorizar en la vigilancia, el diagnóstico temprano y la atención oportuna contra el dengue y otros arbovirus. Esto implica tomar medidas oportunas para fortalecer los sistemas de salud, capacitar al personal y brindar una orientación clara a los pacientes y sus familias en las comunidades afectadas. Pero Latinoamérica todos los años es sobrepasada por el mortal virus y este reclama otros territorios y se expande a vista y paciencia de las instituciones de salud del continente. Todo parece indicar que nada cambiar

    Las recomendaciones clave para la OPS incluyen:

    • Fortalecer la vigilancia y el reporte de casos sospechosos y confirmados
    • Analizar la distribución espacial de los casos para identificar puntos críticos y centrar los esfuerzos de control de vectores.
    • Capacitar al personal de salud en el manejo clínico del dengue, centrándose en el diagnostico temprano y el reconocimiento de signos de alarma
    • Implementar medidas efectivas de control de vectores para reducir la densidad de los mosquitos Aedes aegypti para prevenir la transmisión.
    • Educar sobre la transmisión y las medidas preventivas, e involucrar a las comunidades en la reducción de la población de mosquitos Aedes aegypti

    Para la OPS al tomar estas medidas, los países pueden ayudar a mitigar el impacto del dengue y reducir el número de casos graves y muertes.

    Análisis:

    1.- Fortalecer la vigilancia y el reporte de casos sospechosos y confirmados.

    Sabemos de las deficiencias que enfrentan los países en la región de las Américas, gran parte del continente africano y algunas regiones de Asia, estas regiones representan la mayor parte de la carga mundial por dengue y malaria y otros arbovirus. Además de esto. No son de las zonas más desarrolladas ni económicamente y menos tecnológicamente, por lo que fortalecer la vigilancia epidemiológica es todo un reto de implementar y así obtener resultados positivos, implementar esta recomendación se vuelven un problema enorme e imposible de resolver a corto plazo sin ayuda externa.

    2.- Analizar la distribución espacial de los casos para identificar puntos críticos y centrar los esfuerzos de control de vectores.

    Si bien la mayoría de países no cuentan con un sistema automatizado del reporte de casos sospechosos y menos con laboratorios y pruebas suficientes para confirmar los casos. Sería imposible que estos contaran con un sistema o plataforma de mapas digitales para poder ingresar los datos y analizarlos espacialmente y lograr identificar puntos críticos para focalizar las actividades de prevención y control.

    Sin mencionar la falta del personal capacitado en el uso de equipos y de herramientas tecnológicas. La mayoría del personal lleva manualmente los pocos controles existentes. Dibujando croquis en simples hojas de papel para lograr ubicarse en las comunidades que son parte de su área geográfica.  

    3.- Capacitar al personal de salud en el manejo clínico del dengue, centrándose en el diagnóstico temprano y el reconocimiento de signos de alarma.

    Creo que esta es una de las fortalezas que tienen en común estas regiones, ya que tantos años de estar bajo amenaza de estos virus ha hecho que el personal se haya capacitado a base de prueba y error. Con el paso del tiempo han mejorado mucho en diagnóstico y el manejo clínico. Pero muchas veces la falta de personal disminuye estas capacidades y afectan el rendimiento de las instituciones ocasionando la saturación de los hospitales. Ya que ante la falta de una respuesta adecuada se ven obligados a buscar atención en los hospitales. 

    Esta recomendación se podría mejorar si existiera gerencia en estas instituciones y personal capacitado en la administración de los recursos. Que dicho sea de paso está disponible y sub utilizado en las mismas instituciones, teniendo una planificación adecuada este personal puede atención oportuna no solo presencial. También virtual.

    La OPS se queda corta y no menciona la capacitación del personal que trabaja en las unidades técnicas, en el área de control de vectores donde sabemos de primera mano que este personal esta desfasado en sus conocimientos, Que muy pocas veces fueron actualizados. Este personal tiene más de una década de trabajar en base a los mismos lineamientos. Para poner un ejemplo el uso irracional de los insecticidas ha generado graves problemas creando resistencia del vector a los químicos. Por otro lado, la implementación de la vigilancia con ovitrampas durante todo el año, aun y cuando, es una actividad que no arroja información clave a la hora de contener los brotes de dengue. Lo anterior solo por mencionar algunos casos.

    4.- Implementar medidas efectivas de control de vectores para reducir la densidad de los mosquitos Aedes aegypti para prevenir la transmisión.

    Cuando se habla de implementar medidas efectivas de control de vectores. Entendemos que las medidas actuales no han sido efectivas o no han sido suficientes. Pero si estas actividades se han realizado por más de dos décadas a sabiendas que los resultados serán mínimos, porque no se han hecho las correcciones años atrás. Sería imposible imaginar que las instituciones de salud en nuestra región sean capaces de implementar otras medidas. Si los conocimientos en la mayoría de los casos son limitados. Para esto los países deben de contar con las personas que piensen a futuro, donde está bien pensar en el epidemiólogo, en la enfermera o en el de control de vectores siempre y cuando se demuestre sus capacidades y conocimientos del tema, Pero también contar con el presupuesto necesario y sobre todo con un plan que marque una ruta hacia el futuro que sea escalable y que se pueda medir en el tiempo. Para desarrollar e implementar medidas que puedan cubrir las necesidades de cada región dentro del mismo país o porque no implementarse en los países vecinos o en otras regiones.

    5.- Educar sobre la transmisión y las medidas preventivas, e involucrar a las comunidades en la reducción de la población de mosquitos Aedes aegypti.

    Este tema es bastante complejo y a las autoridades no les gusta tratarlo, la renuencia que existe en las comunidades con respecto a la educación y medidas preventivas. Son un verdadero problema, ya que se ha vuelto un tema rayado con información repetitiva y desfasada alejada de la realidad de las necesidades de estas regiones, donde hemos sido testigos de la información que contienen sus afiches, trifolios y hojas volantes, también el contenido de sus charlas y que en muchos de los casos son distribuidos por la misma OPS Y OMS ignorando las necesidades de estas personas en estas comunidades.

    Las personas están gastadas con toda la información desfasada, se ha dejado pasar mucho tiempo sin actualizar o modernizar sus contenidos. Lo mismo le sucede al personal de salud fatigados de escuchar el mismo mensaje o la misma canción en los spots publicitarios.

    Podemos escribir o hablar por horas de estos temas y de cómo personas y organizaciones ajenas a estas regiones, consultores que ni siquiera conocen o saben que estas comunidades existían son contratados o se les asignan presupuestos y se vuelven expertos de la noche a la mañana y terminan creando las herramientas, controles y lineamientos que no son funcionales para que se implementen en las comunidades afectadas.    

  • Dengue lecciones no aprendidas

    Según datos de Organización panamericana para la salud (OPS) la semana epidemiológica 4 del 2025, se reportan en la Región de las Américas un total de 355,621 casos sospechosos de dengue (incidencia acumulada de 35 casos por 100,000 hab.). Esta cifra representa una disminución de 50% en comparación al mismo periodo del 2024 y un incremento de 32% con respecto al promedio de los últimos 5 años.

    En tan solo 5 semanas a la (SE) 9 del 2025, se reportaban un total de 1,054,336 casos sospechosos de dengue (incidencia acumulada de 104 casos por 100,000 hab.). Esta cifra representa una disminución de 65% en comparación al mismo periodo del 2024 y un incremento de 4% con respecto al promedio de los últimos 5 años.

    Por lo que en 5 semanas se han incrementado 698,715 casos según los datos de la OPS. Del total de casos tan solo Brasil a la semana 9 reportaba 113,939 casos. Siendo el país más afectado en las Américas. Seguido por Colombia, México, Paraguay, Ecuador y Argentina.

    Análisis por subregión

    Subregión Centroamérica y México. Un total de 2,463 nuevos casos sospechosos de dengue se notificaron durante la SE9. Hasta esta semana la subregión presenta una disminución de 52% en comparación con el mismo periodo del 2024 y un incremento de 2% con respecto al promedio de los últimos 5 años (Gráfico3). En esta región después de México se encuentra Honduras y Costa rica 

    VACUNACION

    En cuanto a la vacunación, según la evidencia generada por el productor y publicada en el estudio principal de fase 3. Que evalúa la eficacia de la vacuna, la seguridad y la posibilidad de reacciones inmunológicas anormales, la vacuna contra el dengue TAK-003, utilizada en algunos países de la región, ha mostrado menor protección contra el DENV-3,

    • La vacuna TAK-003 fue inicialmente desarrollada por la Universidad Mahidol (Tailandia) y patrocinada por el laboratorio Takeda. 
    • Es la segunda vacuna contra el dengue precalificada por la OMS 

    La OMS recomienda el uso de TAK-003 en niños de 6 a 16 años en entornos con alta carga de dengue y alta intensidad de transmisión. La vacuna debe administrarse con una pauta de dos dosis con un intervalo de tres meses entre dosis. 

    Ya en publicaciones anteriores la OMS resalto que esta vacuna no es la solución para los brotes y los países deben de seguir implementando una vigilancia permanente y monitoreo constante además de buscar e implementar otros controles y otras tecnologías que puedan reforzar la prevención y el control del dengue y otras arbovirosis.

    Washington, DC, 8 de octubre de 2024 (OPS) – En una alerta epidemiológica emitida esa semana, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) instó a los países de las Américas a mejorar sus planes de respuesta al dengue y enfatiza la importancia de la vigilancia, el diagnóstico temprano y la atención oportuna para prevenir casos graves y muertes.

    Cabe resaltar que en algunos países para fortalecer sus sistemas se ha implementado el proyecto de la WOLBACHIA como Brasil, Colombia, México, Honduras y en el Salvador estaría en proceso de su implementación, extrañamente son de los países más afectados por el dengue, al parecer este programa no ha sido una solución ya que no han podido obtener resultados positivos, como ya lo muestran las estadísticas del año 2024 que sobrepaso por mucho a los brotes de años  anteriores y se posiciono como el que más casos reporto con el brote más grande en la historia del planeta con más de 12 millones de casos. 

    La OPS hizo el llamado a los Estados Miembros a priorizar la vigilancia, el diagnóstico temprano y la atención oportuna para el dengue y otros arbovirus. Esto implica tomar medidas oportunas para fortalecer los sistemas de salud, capacitar al personal y brindar una orientación clara a los pacientes y sus familias.

    Las recomendaciones clave de la OPS incluyen:

    • Fortalecer la vigilancia y el reporte de casos sospechosos y confirmados.
    • Analizar la distribución espacial de los casos para identificar puntos críticos y centrar los esfuerzos de control de vectores.
    • Capacitar al personal de salud en el manejo clínico del dengue, centrándose en el diagnóstico temprano y el reconocimiento de signos de alarma.
    • Implementar medidas efectivas de control de vectores para reducir la densidad de los mosquitos Aedes aegypti para prevenir la transmisión.
    • Educar sobre la transmisión y las medidas preventivas, e involucrar a las comunidades en la reducción de la población de mosquitos Aedes aegypti.

    Al parecer algunos países han bajado la guardia frente a estos virus y con estas recomendaciones la OPS estaría llamando su atención para que multipliquen las acciones de vigilancia.

    Al tomar estas medidas, los países pueden ayudar a mitigar el impacto del dengue y reducir el número de casos graves y muertes.

    Para ampliar esta información puede ver los siguientes links

    https://www.paho.org/es/documentos/situacion-epidemiologica-dengue-americas-semana-epidemiologica-09-2025
    https://www.paho.org/es/noticias/8-10-2024-ano-record-casos-dengue-ops-insta-paises-reforzar-respuesta-ante-inicio

  • América latina azotada por el Dengue en el año 2024

    Desde el año 1980 que dio inicio el registro de casos de dengue nuestra región ha experimentado varios brotes del mortal virus. Pero ninguno como los brotes del año 2019 y del 2024 este último ocupa el primer lugar históricamente con el reporte de más de 13 millones de casos, triplicando los casos del 2023. Más de 22.000 de estos casos fueron graves, y se han reportaron más de 8.100 muertes.

    Varios países del continente fueron de los más afectados entre ellos Argentina, Brasil, Colombia y México juntos concentraron el 90% de los casos y el 88% de los decesos. El gigante sur americano Brasil registro la mayor parte de estos casos a pesar de haber implementado diversos programas de control vectorial entre los más publicitado el proyecto de la WOLBACHIA sin obtener resultados positivos como lo muestran sus registros que fueron los más altos en la región.

    Argentina por su parte comenzó el año con un brote de dengue extremadamente agresivo jamás visto y en el primer trimestre superaba ya los registros históricos a pesar que también puso en práctica un programa nuclear para esterilizar a los mosquitos igual sin resultados. Por otro lado, Colombia pese a estar implementando también el proyecto de la WOLBACHIA desde hace varios años igual se vio severamente afectada por el mortal virus. La región centroamericana no escapo a los contagios ya que Guatemala, Nicaragua y Honduras fueron de los países más afectados. Siendo nuestro país el que más casos reporto con más de 200,000 casos y más de 200 personas perdieron su vida a causa del virus, extrañamente también implemento el proyecto de la WOLBACHIA en una zona de la capital y en otras zonas se implementó el rociado de paredes con insecticidas residuales y la aplicación de discos plásticos de piriproxifeno en las pilas esto como medida de prevención y control del mosquito en su estado adulto y acuático. Este programa se implementó por la organización de médicos sin fronteras sin demostrar resultados positivos ya que no freno los contagios en las zonas intervenidas.

    La organización panamericana de la salud explicó que el brote del 2024 estuvo fuertemente relacionado con eventos climáticos que favorecieron la proliferación de mosquitos, así como los temas  de siempre, la urbanización no planificada, la acumulación de agua por parte de las personas y el manejo deficiente de residuos, factores que incrementan los criaderos para el vector.

    A pesar de que todo parece estar muy claro sobre los acelerantes que favorecen al virus, este organismo no entra en detalles sobre nuevas estrategias de como poder enfrentar estos brotes, lo que es preocupante. Y solo se limita a decir que “no estamos indefensos frente al dengue”, y mencionó la implementación de la Estrategia de Gestión Integrada para la Prevención y Control de Enfermedades Arbovirales. Este sistema esta siendo implementado en América latina pero los resultados no se visualizan.

    Por el momento los ojos están puestos en las vacunas como medida de alivio contra el dengue y han sido introducidas en países como Brasil, Argentina y Perú, y Honduras planea hacerlo en 2025. Sin embargo, el director  de la OMS Jarbas Barbosa señaló que “la vacuna actual no detendrá la propagación del virus a corto o mediano plazo y no proporciona alivio inmediato durante un brote”.

    La OPS/OMS está apoyando el desarrollo de un modelo de sistema vigilancia epidemiológica integrado para dengue, chikunguña y Zika. Este modelo integra la vigilancia epidemiológica, clínica, laboratorial y entomológica para generar información estandarizada y oportuna para la toma de decisiones.

    Todo parece suponer que tendremos más de lo mismo en el 2025 y seguirá siendo el cambio climático el responsable de nuevos brotes evitando profundizar en las limitantes que tienen los países para enfrentar estos eventos, por lo que el panorama se vuelve desalentador y parece dejarnos a merced del mosquito aedes aegyptis y a la benevolencia de clima.

    Conclusiones

    La crisis del dengue en América Latina es un claro indicativo de que las estrategias actuales son inadecuadas para afrontar el problema en su totalidad. A pesar de la identificación de factores que facilitan la proliferación del virus, las respuestas han sido limitadas y, en muchos casos, ineficaces. La comunidad científica, las organizaciones de salud y los gobiernos deben reevaluar sus enfoques y priorizar la investigación y el desarrollo de soluciones innovadoras que aborden tanto el vector como el virus de manera efectiva.

    No se han hecho los esfuerzos necesarios por desarrollar verdaderas tecnologías que realmente enfrenten al virus y lleguen a frenar los contagios y no le sigan dando más ventajas a los mosquitos. La lucha contra el dengue no puede basarse únicamente en intervenciones paliativas; se requiere un compromiso renovado hacia la investigación, la educación y la participación comunitaria para frenar la propagación de esta enfermedad que, a pesar de ser prevenible, sigue causando estragos en la salud pública de la región. La implementación de soluciones integrales y sostenibles será crucial para garantizar un futuro más saludable y libre de dengue en América Latina.

  • Honduras rompe record por contagios de dengue

    Honduras enfrenta una crisis de salud pública sin precedentes a causa del dengue el país supera los 165,000 casos, con más de 200 fatalidades reportadas a la semana 40 del año 2024. Este brote, que ya es el más letal en la historia reciente del país, desplaza al brote de dengue del año 2019, evidenciando la creciente amenaza que representa esta enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes A. Es urgente analizar los factores que han contribuido a este fenómeno, con especial énfasis en el impacto del calentamiento global, la falta de adiestramiento en prevención y control, la escasez de tecnología adaptada a las arbovirosis, y la necesidad de fomentar una colaboración más efectiva entre las instituciones.

    La relación entre el calentamiento global y el incremento en la incidencia de enfermedades transmitidas por vectores como el dengue es bien documentada. La región centroamericana, incluida Honduras, es especialmente vulnerable a las alteraciones climáticas debido a su geografía y condiciones socioeconómicas. Un informe de la Organización Mundial de la Salud ha constatado que el aumento de temperaturas y las variaciones en los patrones de precipitación han favorecido la proliferación de mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus, los principales vectores del dengue. Estos mosquitos, con una capacidad notable para adaptarse a los cambios en su entorno, requieren urgentemente estrategias de control más sofisticadas y actualizadas.

    A pesar de los esfuerzos realizados por los gobiernos y diversas instituciones, la capacidad de respuesta ante el dengue ha demostrado ser poco efectiva. Las estrategias de prevención y control  existentes, como los mensajes educativos dirigidos a la población, la eliminación de criaderos y la fumigación, no han logrado hacer frente al problema en su totalidad. La falta de tecnologías modernas para monitorear y controlar las poblaciones de vectores ha limitado la efectividad de las campañas. La falta de herramientas para darles seguimiento a los pacientes y a sus familiares son nulas. Los métodos basados en la biología del vector y la ecología de la enfermedad son aún escasos y, en muchos casos, obsoletos.

    La estrategia tradicional en el control del dengue ha fallado en abordar la complejidad de la interacción entre el ser humano, el vector y el virus. Las estrategias deben ir más allá de intervenciones puntuales y enfocarse en soluciones a largo plazo. La falta de capacitación adecuada del personal de salud en la identificación y manejo de arbovirosis también ha sido un factor limitante.

    Un aspecto crítico en la lucha contra el dengue es la falta de comunicación y cooperación entre las entidades públicas encargadas de la salud. La fragmentación de datos y la ausencia de un sistema eficaz para compartir información dificultan la formulación de políticas públicas coherentes y eficaces. La desinformación y la falta de un enfoque multidisciplinario limitan la capacidad de respuesta del sistema sanitario.

    Conclusión

    La crisis del dengue en Honduras no solo es un problema de salud pública, sino también un llamado a la acción urgente para innovar en estrategias de prevención y control. Es necesario que el país ponga en práctica la evaluación de tecnologías sanitarias (ETS), que cuentan con el apoyo de la organización mundial de la salud (OMS) y que está vigente hace más de una década, los países no deben de estar atenidos a las soluciones externas y deben de crear los espacios para platear y evaluar otras tecnologías emergentes creadas por innovadores a lo interno, deben de formar equipos con la experiencia y los conocimientos necesarios, contar con  sistemas de colaboración efectiva entre diferentes sectores que son esenciales para enfrentar esta creciente amenaza. Es momento de priorizar estos esfuerzos, no solo para controlar el brote actual, sino para construir un sistema de salud resiliente que pueda enfrentar los desafíos futuros y no darles tantas ventajas a los mosquitos.

  • América Latina vs Aedes aegyptis

    En el año 2020 La covid-19  desnudo los sistemas de salud de los países del primer mundo y demostró la fragilidad del sistema al colapsar las atenciones hospitalarias exponiendo la falta de protocolos y las débiles estrategias ante eventos epidemiológicos de esta naturaleza. Pero no era la primera vez ya que desde hace dos décadas viene evidenciando la falta de preparación para enfrentar amenazas a la salud de las personas.

    El dengue lleva dos décadas de estar avanzando y sobrepasando la desfasada vigilancia epidemiológica estandarizada en casi toda américa latina, explotando en grandes brotes que se repiten cada 4 o 5 años incrementando  sus efectos en la población como en el brote de dengue  del  año 2019,  donde alcanzo  niveles máximos de contagio en países como Brasil, Colombia, Ecuador, México, Nicaragua y Honduras.

    En el caso de nuestro país honduras,  el año 2019 quedo registrado históricamente como el año con mayor  número de  casos de dengue,  sobrepasando los 130,000 contagios y quitando la vida a más de 180 personas, incapacitando el sistema sanitario del país y dejando un impacto económico enorme. 

    América latina lleva dos décadas sumida en la misma pesadilla del dengue, mientras el culpable el mosquito Aedes aegyptis principal transmisor del virus se adaptó al cambio climático. Los sistemas de salud  tratan de entender cómo adaptarse a un evento que comenzó hace más de 30 años, cuando el planeta experimento los primeros cambios en el aumento de las temperaturas. Lo cierto es que actualmente américa latina sobrepasa con creces el brote del año 2023 que reporto más de 5 millones de casos y 2,363 personas fallecidas según datos de la OPS.  Pero el agresivo brote de dengue que afecta a latino américa posiciona al año 2024 como el número uno en contagios hasta la semana 30 con más de 11 millones de casos sospechosos, 5,940,700 casos confirmados, 14,915 casos de dengue grave, 6,250 muertes y una letalidad de 0.056%.

    Ni el proyecto de la WOLBACHIA, ni los peces Gambusias que se alimentan de las larvas del mosquito, ni las fumigaciones con nuevos insecticidas y tampoco las débiles estrategias de prevención y control de la mayoría de países de América latina hacen frente al poderoso mosquito que año con año afecta  la región.

    Actualmente a la fecha nuestro país Honduras sobrepasa los 150,000 contagios y más de 200 personas han perdido la vida, desplazando del primer lugar al brote del año 2019  y situando al país  entre los más afectados en américa latina.

    Claramente la guerra contra este súper mosquito se está perdiendo,  año con año demuestra su  elevada capacidad de reproducción y su eficiencia en el contagio masivo colapsando en muchas ocasiones la capacidad de las salas de atención y hospitalización. Las instituciones parecen no estar conscientes que se enfrentan a un enemigo formidable con múltiples recursos que le permiten ambientarse a condiciones extremas como las que hemos experimentado en las última década como resultado del cambio climático. Pero el fondo del asunto es que las instituciones de salud en el continente demuestran una vez más que no son rivales para el Aedes aegyptis.

    Lamentablemente la colaboración externa  tampoco aporta soluciones ya que consientes de la amenaza que representan los arbovirus para la región de las américas y para una parte de áfrica las propuestas carecen de soluciones reales y efectivas volviéndose un ciclo vicioso que se ha repetido por décadas sin que haya existido oposición por parte de los gobiernos.

    Así que, el panorama se torna cada año más complicado es solo cuestión de tiempo para que volvamos a tener otro brote que sea mayor al que estamos atravesando en la actualidad.     

  • Dengue en América Latina: Alerta máxima para Reforzar la Vigilancia Epidemiológica

    La pandemia de COVID-19 desnudó la fragilidad de los sistemas de salud de los países del primer mundo, evidenciando la falta de protocolos y estrategias efectivas frente a eventos epidemiológicos. Sin embargo, esta no era la primera vez que se expusieron las debilidades en la atención sanitaria; el dengue se había estado convirtiendo en un desafío creciente en América Latina durante los últimos 20 años, mostrando una incapacidad alarmante para mitigar su impacto.

    Durante el brote de dengue en 2019, América Latina alcanzó niveles máximos de contagio, en Honduras superaron los 130,000 casos, con más de 180 muertes. El año 2024 no es nada favorable para nuestro país ya que supera los 115,000  casos y 141 personas han perdido la vida. Esta situación no solo incapacita a los sistemas de salud, sino que también genera un impacto económico devastador en la región. Sin embargo, el contexto de la prevención y control del dengue en la región ha sido, en su mayoría, reactivo y poco innovador.

    Avanzando al presente, el año 2024 ha traído consigo un desolador incremento en la incidencia de dengue en América, con más de 11 millones 321,000 casos sospechosos5, 994,904 casos confirmados (53%)  14,977 casos de dengue grave (0.1%)  6,290 muertes  0.056% letalidad datos reportados a la semana 31 por la OPS, la situación es claramente preocupante. La letalidad reportada del 0.056% puede parecer baja, pero en contextos donde hay decenas de miles de casos, esto se traduce en un alto número de vidas perdidas.

    El ciclo de brotes de dengue se ha intensificado, y para añadir a la crisis, el Aedes aegypti, el mosquito responsable de la transmisión, ha demostrado una capacidad impresionante de adaptación, exacerbada por el cambio climático. La combinación de condiciones climáticas favorables y una vigilancia epidemiológica deficiente ha creado un entorno en el que el dengue puede prosperar sin obstáculos. Las intervenciones de control tardías, la implementación del proyecto Wolbachia en algunos países incluyendo a honduras y  hasta el uso de peces Gambusia para control biológico, así como otros métodos de control fugaces han fracasado en proporcionar soluciones sostenibles a largo plazo.

    Los informes sobre la capacidad de reproducción y la eficiencia del Aedes aegypti destacan la urgencia de una revalorización de las estrategias de salud pública. Es evidente que la implementación de fumigaciones y otras tácticas tradicionales resulta insuficiente ante un enemigo adaptativo y resiliente. La falta de una respuesta coordinada y adecuada de las instituciones de salud en la región refleja no solo una falta de visión, sino una inacción deliberada que perpetúa un ciclo vicioso de crisis sanitaria.

    La ineficacia de la colaboración internacional y la escasez de soluciones efectivas para combatir el dengue reitera un patrón de desinterés y descoordinación entre los gobiernos y organismos internacionales. Es esencial que se inviertan recursos en investigación, educación y en el fortalecimiento de los sistemas de salud pública que puedan no solo responder ante brotes, sino prevenirlos efectivamente.

    En resumen, la situación es cada vez más insostenible. La historia nos ha enseñado que ignorar los brotes epidemiológicos tiene consecuencias devastadoras, y la falta de preparación exacerbada por la temporada de mosquitos que continuara durante los últimos meses del año. Solo indica que el próximo brote puede ser aún más severo, como ya fue anticipado por la OMS que la próxima pandemia podría tener su origen en los mosquitos. Es imperativo que América Latina tome conciencia, acumule lecciones y adopte estrategias innovadoras con urgencia, abriendo espacios al desarrollo de tecnologías locales. Cada día que pasa sin un cambio real en la política y la práctica epidemiológica es un día más cerca de enfrentar una crisis aún mayor. La salud pública no puede seguir siendo un campo de reacción; necesita volverse un terreno proactivo, robusto y resiliente ante los desafíos que se presentan.

  • Reflexiones en tiempos del dengue

    Queremos iniciar este año 2024  reflexionando sobre las débiles  acciones o actividades de prevención y control que en la actualidad se realizan en el mundo contra una amenaza enorme como son los arbovirus entre ellos el dengue y el Zika. Sabemos que hablar de este tema no es sencillo ya que impacta directamente a las instituciones que realizan actividades de vigilancia llevamos un par de años abordando temas diversos con la intención de que algún día los que dirigen las instituciones de salud y todas las organizaciones que trabajan y cooperan en la prevención y control del dengue y otros arbovirus  puedan valorar esta información. Decimos lo anterior ya que nosotros hemos recolectado mucha información y analizado los datos de las supuestas  actualizaciones en las estrategias desfasadas que todavía utilizan las unidades de vigilancia epidemiológica en toda América latina y vemos que poco o nada ha cambiado en más de  2 décadas.

    Lo anterior es muy lamentable, pero se confirma todos los años con los brotes recurrentes en diferentes regiones de américa y el mundo, el año 2023  no fue la excepción ya que fue  de los más brutales para varios países como Brasil, Argentina, Perú y Paraguay reafirmando  el poco impacto de las acciones ejecutadas. El año 2024 en sus primeros dos meses ya deja fuertes impactos en las poblaciones de Brasil, Perú y Paraguay con sendos brotes. Tan solo en Brasil entre enero y febrero se registraron más de un millón de casos y como ejemplo Brasilia reportaba más 120,000 casos probables de dengue siendo una ciudad con 2.8 millones de habitantes y surge la pregunta obligada que hace falta por hacer y como ejemplo que aportan proyectos como el de la wolbachia que impacto tiene en los países donde se esta implementando , donde están los resultados y cuales han sido los beneficios para citar como ejemplo tan solo a Brasil. Es así como el dengue mantiene a LATAM de rodillas y es una amenaza constante. Los países parecen no darse cuenta que necesitan enormes mejoras en los programas vectoriales y dotar a las unidades de vigilancia  de tecnologías desarrolladas para fortalecer sus operaciones y agilizar la toma de decisiones. Dejar de improvisar sobre la marcha y de inventar estrategias tan solo para  dar la impresión que en verdad se está trabajando eficientemente.

    Sabemos que no es del agrado de las autoridades enfrentar esta realidad y reconocer que luchan contra fuerzas poderosas de la naturaleza que tienen siglos de evolución  perfeccionado sus técnicas y estrategias de supervivencia  y que colonizaron nuestro continente sin que aun tengamos conciencia de ello.  Tanto así que todavía estamos creyendo que con un par de operativos de limpieza o aplicando BTI para eliminar las larvas será suficiente. Que saturando las comunidades afectadas con fumigaciones masivas,  muchas veces mal ejecutadas y mal planificadas van controlar la movilidad y reproducción de estos vectores. No están haciendo más que derrochar los escasos recursos que tienen sin obtener resultados positivos, más que  las publicaciones en los medios de comunicación y medios digitales pero en la práctica el aumento de casos dice lo contrario.

    La triste realidad es que todos los años miles de personas pierden la vida a causa de estos virus en algunas zonas como américa latina el causante es el dengue, en otras zonas como áfrica es la malaria pero en ambas regiones  el vector es un mosquito.  Lamentablemente gran parte de estas personas son de escasos recursos que viven en condiciones marginales y no cuentan con la infraestructura sanitaria necesaria para minimizar los riesgos y quedan a expensas que las autoridades actúen para protegerlos.

    El motivo de hacer esta reflexión es para meditar y proponer un cambio de estrategia y de motivar a las autoridades a que abran sus espacios para replantear las estrategias y aplicar nuevos controles, buscar a nivel interno a las personas más preparadas que tengan los mejores conocimientos y sobre todo ideas innovadoras que puedan ser desarrolladas con la implementación de herramientas tecnológicas y planificar para el futuro. No esperen que desde el extranjero vengan supuestas soluciones ya sea aplicaciones o programas desarrollados sin estar apegados a nuestra realidad, ya que esto es lo que ha retrasado la implementación de verdaderas soluciones. Lamentablemente son pocas las empresas, los emprendedores y los investigadores independientes que trabajan en este campo tan complejo  y sin ningún tipo de apoyo  pero que hacen los esfuerzos necesarios por estar actualizados y  contar con herramientas que si hacen la diferencia en la lucha contra estos virus y sus vectores. Las personas que laboran en los programas de vigilancia tienen que tener las herramientas y los conocimientos más actualizados y contar con las  tecnológicas necesarias. Lamentablemente es la única manera en que se le puede hacer frente a estas amenazas. Los países que no den este salto e incorporen la tecnología tendrán que enfrentar serias consecuencias en el futuro y la pérdida de vidas humanas en sus países se incrementara cada año.  

    Todos los años el  dengue desnuda los sistemas sanitarios de América latina y otras regiones del planeta. La dura realidad es que no hay capacidad de respuesta en los modelos de vigilancia actuales  obsoletos y desgastados. Tristemente  están lejos de poder implementar métodos innovadores como sistemas de control vectorial eficientes que implementen tecnologías avanzadas y sistemas de control automatizados y menos datos geográficos, climáticos  o topográficos que los acerquen a entender el comportamiento del virus y el vector y de cómo estas fuerzas naturales interactúan y determinan el comportamiento de los mosquitos y la circulación masiva del virus en determinadas zonas.

  • La Wolbachia contra el Aedes aegyptis

    La carrera por hacer de la Wolbachia  una de las principales estrategias contra el  mosquito Aedes aegyptis que trasmite el virus dengue parece no tener los resultados esperados. Al día de hoy al parecer no termina de convencer a las autoridades de los países en donde se ha implementado. Esta bacteria se descubrió en 1924 según datos recabados y 56 años después  en 1980 comenzaron  los estudios para utilizarla contra los mosquitos Aedes aegyptis transmisor además del Zika y el Chikungunya. En el año  2004 la fundación Gates  apoya con una subvención al equipo del profesor O’neill y en el año 2005 se logra transferir la bacteria al mosquito Aedes. 

    18 años después de lograr transferir la wolbachia al mosquito Aedes esta técnica no parece ser contundente para controlar al vector al menos en zonas donde la población de mosquitos y la circulación del virus son muy altas. A pesar de contar con muchos recursos  los resultados parecen no ser alentadores ante un enemigo que tiene más de 45 millones de años de evolución perfeccionando sus técnicas de supervivencia y sus estrategias de contagio. No por nada está entre los más mortíferos del planeta y responsable de saturar las atenciones en los establecimientos de salud en los países más afectados. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que anualmente ocurren alrededor de 390 millones de casos de dengue en el mundo y 3,900 millones de personas se exponen a contraer estos virus. Para su control la OPS ha propuesto diferentes estrategias y la principal es el control de vectores que busca la eliminación de los hábitats larvarios del mosquito, así como estrategias químicas que utilizan insecticidas dirigidos a exterminar al vector en sus diferentes estadios larvario y adulto. El uso de estos agentes químicos  representa una estrategia muy costosa que impacta notablemente en el medio ambiente y su uso indiscriminado y constante ha desarrollado resistencia en los mosquitos.

    Según los expertos la bacteria wolbachia en los artrópodos se puede encontrar alojada en las gónadas(órganos reproductivos), donde la bacteria actúa como parásito reproductivo, produciendo alteraciones a nivel del sistema reproductivo del hospedero (mosquito infectado) induciendo diversos fenotipos, como la feminización, la partenogénesis y la incompatibilidad citoplasmática, este último se caracteriza por la esterilidad producida por el apareamiento de un macho infectado y una hembra no infectada o que presenta otra cepa del género Wolbachia, esta es la base de la estrategia biológica del “insecto incompatible”.  Dicha estrategia busca disminuir la población de mosquitos Aedes al liberar millones de machos infectados con la cepa inductora. Pero al interrumpir la liberación de mosquitos portadores de la wolbachia las poblaciones mosquitos nativos  se recuperan en corto tiempo.

    Existen otras organizaciones que han  desarrollado otros sistemas de control de vectores. Entre algunos de estos proyectos se encuentra el mosquito modificado genéticamente OX5034A GM de la empresa Oxitecla Wolbachia de Mosquito Mate.–  El enfoque de Oxitec para crear un sistema SIT viable ha sido modificar genéticamente al mosquito macho para que no puedan producir descendencia viable. Antes del uso generalizado de CRISPR-Cas9 (CRISPR) para la ingeniería genética de precisión, Oxitec desarrolló un sistema letal dominante (RIDL – Liberación de insectos portadores de un letal dominante) que usa tetraciclina para reprimir un gen introducido que codifica un factor letal que no permite que los mosquitos se desarrollen. Los mosquitos machos criados en un ambiente de laboratorio rico en tetraciclina son liberados para aparearse con mosquitos silvestres y producir larvas dependientes de tetraciclina que no podrían sobrevivir hasta la edad adulta, lo que reduce la población silvestre de mosquitos. 

    Según datos de WORLD MOSQUITO PROGRAM su método es único y ha recibido el apoyo de gobiernos y comunidades alrededor del mundo, pues es considerado una herramienta sostenible y de bajo costo para la prevención de enfermedades transmitidas por mosquitos. Pero algunos datos dicen lo contrario como por ejemplo Brasil, Colombia países donde el programa esta vigente ocupan los primeros lugares entre los más afectados por el dengue en los últimos años como podemos observar en la siguiente gráfica

    Las estrategias desfasadas y falta de actualización e innovación en las técnicas de control y prevención de estos virus prevalecen en el continente , Donde la ausencia en la  implementación de herramientas tecnológicas adecuadas y desarrolladas para enfrentar al vector hasta el día de hoy le ha dado la ventaja a los mosquitos. Los datos son fríos y más que claros en momentos en los que el mundo enfrenta un clima cambiante e inestable producto en su mayor parte por el calentamiento global según los expertos y en donde las naciones más poderosas del mundo levantan la voz para entablar una lucha para tratar de revertir los efectos del cambio climático. Abogando desde las naciones unidas(ONU) porque se implementen los objetivos de desarrollo sostenible entre ellos la salud y el  cuidado del medio ambiente y la regeneración de los ecosistemas  minimizando el uso de contaminantes entre ellos algunos insecticidas, nada parece detener las intenciones de incendiar el planeta en tiempos en que las sequias de proporciones bíblicas azotan vastas zonas en el planeta contribuyendo a incendios forestales nunca antes vistos y en otras zonas inundaciones productos de torrenciales lluvias que inundan y destruyen los cultivos matando a nuestros animales mermando la capacidad para alimentarnos.  

    Tratamos de mostrar un panorama claro de la situación del dengue en LATAM y algunos esfuerzos que se realizan por parte de algunos organismos como la organización panamericana de salud (OPS), la intención es exponer las deficiencias y tratar de generar reacciones mostrando que en realidad poco o nada ha cambiado en la últimas décadas y que la situación actual se pone cada día más complicada y no se mira cómo puede mejorar en los próximos años. En arbotecnologias.com hemos desarrollado estrategias innovadoras utilizando la tecnología para enfrentar en mejores condiciones al mosquito y al virus del dengue. Es por eso que según nuestra experiencia proyectamos un panorama  sombrío para las próximas décadas en el continente tal como ya sucede en países como Brasil, Argentina, Bolivia y Perú y no dejamos por fuera a nuestro país Honduras que está en plena emergencia de dengue  con más de 9,000 casos según algunas fuentes al momento de publicar este artículo. 

    Si usted quiere profundizar en el tema dejamos algunos enlaces a continuación

    https://www.worldmosquitoprogram.org/es/noticias-historias/noticias/el-world-mosquito-program-recibe-au-50-millones-de-la-fundacion-gates-y

    https://www.worldmosquitoprogram.org/es/avances-nivel-mundial/australia

    https://www.worldmosquitoprogram.org/co/node/526https://www3.paho.org/data/index.php/en/mnu-topics/indicadores-dengue-en/dengue-nacional-en/252-dengue-pais-ano-en.html